domingo, 9 de marzo de 2014

EL INICIO DEL CRISTIANISMO


Durante  el Imperio Romano surgirá una nueva religión que será fundamental para comprender la historia de toda Europa a lo largo de los siglos.

En la provincia romana de Judea, Jesús de Nazaret predica y muere crucificado, y muy pronto sus apóstoles (y en especial, San Pablo y San Pedro) extienden su mensaje por todo el imperio, apareciendo pequeñas comunidades de cristianos en las principales ciudades.
Estas comunidades no son bien vistas por el poder, pues proclaman un monoteísmo (un solo dios) que choca frontalmente con  el politeísmo romano (y en especial con el culto divino al emperador, al que se niegan los cristianos)
Esto explica las numerosas persecuciones que Roma hará de los cristianos, y cómo estos se ocultan e intentan pasar desapercibidos ante las autoridades, reuniéndose en casas particulares (las primeras iglesias iglesias)


Lentamente el mensaje cristiano va triunfando tanto en el pueblo llano como entre algunos patricios y plebeyos ricos que ven en esta religión algo que le faltaba al politeísmo romano: la idea de trascendencia, de un mundo más allá de la muerte en el que se recibirá el premio o castigo por los actos en la vida

Se crea, además un fuerte sentimiento de grupo (según el cristianismo somos todos hermanos, aunque lentamente se irán creando jerarquías que eliminarán el carácter democrático de los primeros tiempos: sacerdotes, obispos, papa).
Sin embargo tendrá que luchar contra otras religiones mistéricas venidas de oriente (como los  cultos mitraicos o a Isis), que ofrecen los mismos alicientes, aunque más encaminados hacia las clases más pudientes
Enterramiento cristiano en las catacumbas de San Genaro

Pronto se encontrará con un nuevo problema: las persecuciones imperiales.
Estas resultan algo poco habitual, siendo muy habitual la convivencia más o menos pacífica de múltiples religiones en el Imperio Romano, que ya de por sí era politeísta.
La explicación de las mismas hay que encontrarlas en varias razones que se entrelazan:
     *Los cristianos se niegan a admitir el culto imperial (que tenía más de rito social que de pura espiritualidad), socavando con ello las bases políticas imperiales.
      *Durante estos primeros siglos, el cristianismo tiene una fuerte tendencia a la pronta escatología, predicando constantemente. Ello "significaba que los galileos deseaban esta destrucción prometida, y sin duda, muchos de ellos, que eran fanáticos, la deseaban (...) No parece existir demasiadas dudas de que un romano civilizado y amante de la ley (...) habría llegado  a la conclusión de que lo mejor que se podía contra esta hostil aunque marginal secta era aniquilarla antes de que se extendiese todavía más" (Hughes)
      * Evidentemente, muchas de estas persecuciones (que siempre fueron puntuales, nuca una historia constante, hay que entenderlas como cortinas de humo puesta por los propios gobernantes para ocultar los problemas cada vez mayores del Imperio


Los muertos por la religión serán llamados mártires (aquí tenéis la historia de Los Santos Niños de Alcala de Henares). Una figura que muy pronto la propia Iglesia reconvertirá en los nuevos héroes, manipulándose progresivamente su imagen como una forma de control ideológico de la población, obligándola a cada vez mayores sacrificios (realmente mínimos si se les ponía en comparación con los terribles sufrimientos de los mártires)

Sus restos (las famosas reliquias) comenzarán a conservarse como objetos muy preciados, iniciándose un culto en torno a sus enterramientos que más adelante dará lugar a iglesias. (Muchas de estas sepulturas se encontraban en las famosas catacumbas, cementerios subterráneos que, frente a lo que se cree, no eran exclusivamente cristianos)


Una de las reliquias más famosas de Roma: las cadenas con las que tuvieron prisionero a San Pedro, el primer Papa

En esta clandestinidad (no dejarse ver) fueron apareciendo todo un rico conjunto de signos que les servían a los cristianos para reconocerse (crismón, pez, paloma) y que ya explicamos aquí

La situación cambiará totalmente en el siglo IV (en plena crisis). Primero Constantino en el edicto de Milán (313), permitió el cultocristiano (e incluso toda la familia del emperador se convirtió), y después Teodosio lo convirtió en la religión oficial del imperio (aquí ya lo explicamos con más detalle). Entre las causas de este cambio se suele hablar de una penetración cada vez mayor de los cristianos y, sobre todo, una forma de ganarse a sus adeptos y su jerarquía en plena crisis económica.



A partir de entonces comenzará a aparecer toda una arquitectura nueva, llamada paleocristiana, con basílicas, baptisterios, enterramientos… que, tomando las ideas del mundo clásico, será el origen del posterior arte de la Edad Media.

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A la vez, las jerarquías cristianas se irán uniendo con el poder político, llegando al cesaropapismo bizantino o la fuerte influencia religiosa de toda la Edad Media Occidental

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