domingo, 3 de diciembre de 2017

LA VIDA COTIDIANA EN UN MONASTERIO MEDIEVAL


Claustro monasterio Santo Domingo de Silos

San Benito (480-547), al establecer su famosa regla, creó el modelo que se repitiría durante toda la Edad Media e influyó decisivamente en la evolución de la arquitectura románica (Cluny) y gótica (Císter).
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Tomado de menchuduque

Como idea general, San Benito organizará toda la vida de la comunidad en torno a unas horas (por ello se denomina la liturgia de las horas) en las que realizar los rezos comunes, dividiendo así el día en distintos fragmentos de tiempo que se ocupaban en trabajos manuales e intelectuales (el famoso ora et labora, reza y trabaja).

Tomado de wikipedia

Los monjes se levantaban muy temprano, antes de amanecer y, se preparaban para la primera oración del día, Maitines.

Como el resto de las oraciones eran comunes, hechas en el coro espacio junto al altar con un grupo de sillas fijas, llamada sillería).
  
Sillería gótica del convento Santo Tomás. Ávila


En ellas se leían y cantaban ciertas partes de la Biblia y otros cantos (antífonas, himnos…), escritos en latín, la lengua oficial de la Iglesia. Estos son los famosos cantos gregorianos que aún se siguen realizando en algunos monasterios, como el de Silos, en Burgos. (Aquí puedes saber más de ellos y escuchar algunos)

Tras ello los monjes se aseaban en las letrinas que tenían muchos monasterios (con agua del río cercano) y se volvía a la iglesia, pues apenas una hora después de Vígilias, empezaban los Laudes (una nueva oración)

                                  Fuente para el aseo. Monasterio de Poblet. Cister
Tomado de www.urbipedia.org

Comenzaba entonces realmente el día, con una hora y media para el trabajo, volviéndose a rezar hora y media después. La hora Tercia, normalmente utilizada para oficiar misa.

Hasta la una de la tarde, los monjes se ocupaban entonces del propio huerto (que servía para su autoconsumo) o se encerraban en el scriptorium o biblioteca, lleno de atriles


Scriptorium monasterio de Alcabaca. Portugal


En esta habitación se copiaban libros prestados por otros monasterios. Se hacía sobre pergamino (piel de cordero), utilizando distintos colores de tinta en las que se mojaban plumas de ave. El trabajo era minucioso y lento, pues no debían equivocarse y se copiaban también (o se creaban otros nuevos) los dibujos o iluminaciones que correspondían al texto.

En estos scriptorium no sólo se copiaban libros religiosos, sino también obras greco-romanas, y gracias a ellos se salvaron muchos libros de la antigüedad




Manuscrito con iluminaciones. Gótico
Tomado de wikipedia.org

Los monjes volvían a reunirse para rezar junto en la hora Sexta (en torno a la 13.20), tras la cual iban a comer.

La comida también era común, en una habitación llamada refectorio. En ella se colocaban largas mesas en donde los monjes lo hacían en completo silencio, pues uno de ellos (por turno) leía desde el púlpito la Regla o la Biblia. 








El menú era bastante monótono, aunque sano. 

Normalmente se comían verduras y hortalizas cocidas en una gran olla y aderezadas con un trozo de tocino o manteca. Se les daba también a los monjes un trozo de pan y un cuartillo de vino. La carne se reservaba para los domingos y celebraciones especiales, al igual que el pescado (algunos monasterios llegaron a tener sus propias albercas en donde se criaban peces).


 

Cillería de Tomar (Almacén de alimentos)


Evidentemente los monjes no se echaban la siesta, sino que volvían de nuevo a rezar conjuntamente en la hora Nona (sobre las tres), para después seguir con su trabajo encomendado.

Además del huerto o el scriptorium los monjes se dedicaban a otros trabajos, como el de la botica. En los principales monasterios existía una botica o farmacia en donde se realizaban fórmulas magistrales (medicinas hechas con hierbas) para la comunidad y los pueblos cercanos. Muchas de estas fórmulas venían del mundo romano o se aprendieron de los musulmanes y judíos (aunque existían numerosas supersticiones, como creer que el cuerno de rinoceronte, que ellos creían que era el famoso unicornio, era un antídoto contra el veneno)

Botica del monasterio de Samos
Tomado de memoria de Samos


Antes de la nueva oración se reunía toda la comunidad en la llamada Sala Capitular, leyéndose en ella un capítulo de la Regla de San Benito. En esta reunión el abad (aquel que gobernaba el monasterio) informaba sobre cuestiones cotidianas, se hacían confesiones públicas de los pecados y se castigaba a los monjes que hubieses cometido alguna falta (faltar a algún rezo, hablar durante la comida, discutir con un hermano…)

Sala Capitular monasterio Veruela. Císter

Tras un rato de tiempo libre en el que los monjes podían charlar, pasear por el claustro, rezar particularmente…, de nuevo a la iglesia para oficiar las Vísperas (19 h), cenar (20 h) y, antes de dormir, volver al rezo en la ceremonia llamada Completas, en la que se pedía protección a Dios ante los peligros de la noche.

Los monjes se retiraban entonces al dormitorio, que tanto en Cluny como Císter era común (sólo el abad tenía su dormitorio y despacho propio) en donde las camas estaban colocadas en largas filas. Si existían dos pisos, este dormitorio se colocaba sobre la cocina (y en el lado sur del claustro) para combatir el frío.
  


Para todos los movimientos diarios a las distintas estancias (comedor, iglesia, scriptorium...) los monjes usaban continuamente el claustro que las comunicaba
Claustro Santo Domingo de Silos




Y ahora que has visto todo esto, 


Para saber más

(Aquí tenéis acceso a toda la regla de San Benito)

El nombre de la rosa de Umberto Eco, o la película. Ambas son fantásticas para ver cómo se vivía en un monasterio medieval

Monjes y Monasterios españoles en la España medieval, de Juan de Atienza (Un libro fácil de leer pero muy completo para ver toda la evolución del monacato en España).


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